no sé qué escribir -y no es algo nuevo-
.
resulta que desde que obligadamente renuncié a la música
durante mi andar,
el trecho se hace eterno.
justo lo que no necesito:
un espacio de tiempo más para pensar!
estoy en proceso de olvidos.
y en proceso de comenzar.
y aveces siento como la historia de la novela mexicana
típica de la no-vida-real:
"jacinta" casándose con "pedro" mientras aún ama a "juan".
no es que me esté casando con nadie amando a alguien,
sino ese sentimiento de inicuidad.
latente, y nos damos cuenta de él
solamente cuando nos sobra el tiempo para pensar!
en fin..
que me acoja la gran ciudad...
jueves, 4 de marzo de 2010
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No es posible renunciar a la música...
ResponderEliminar¿Cómo renunciar a algo que es tan etéreo y humano a la vez?
;)
Esto me lo robo para ponerlo acá: "A veces pensar castra" y sentir se puede volver en una quimera.
ResponderEliminarUn abrazo
Retoma la música....obligadamente vuelve a ella...la música siempre trae beneficios
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