viernes, 22 de enero de 2010

segundo acto de desaparición.

la gravedad de la vida me obliga a ser el centro y base de mi todo.
talvez me tome tiempo entender -pobre de mí-
que ni tú, ni ella, ni él
entenderán cuán grave es mi teoría de la gravedad.

¿pobre de mí?
es grave por que tengo ideas de antaño
arremetidas en una cabeza del año dosmildiez..
no es su culpa -del mundo- ni la mía.
tan sólo al planeta, en una manera fortuita de repartir
todo aquello que ya está extinto,
entre una que otra persona para, no sé,
aminorar la carga de banalidad en el aire...
me propinó (y con feria!)
todo aquello que la mayoría de personas através
de mis días, no ha logrado entender.

entonces, cuando entregue una flor
sin trasfondo aparente,
llegará a pensar el receptor que una infidelidad
se esconde tras el hecho.

y cuando escriba un poema
con mis más sinceras palabras,
el nivel de complejidad de mis líneas
-una complejidad mínima, por cierto-
revelará una sonrisa finjida
de "agradecimiento" de quien lo reciba..

por eso es que através de la vida, la teoría
de la gotera se convierte en una constante
y probablemente, el fósil de la misma
yacerá algún día junto al de mis escritos.

me aventuro a creer que talvez, sólo talvez
como una oda a la justicia interplanetaria,
a quién sea que se le ocurrió "regalarme"
dosis extras de culioladas...
se le haya ocurrido darle unas gotillas a alguien más,
y de paso, hacer que ese alguien, eventualmente,
se cruce en mi camino.



"estando bajo la gotera, recibiendo gotillas incesables de todo y nada, de lo que fue y lo que no va a ser. no quiero cambiar el curso de las mismas, pero parece que no deja de llover. lo que ignoramos siempre, es que habrá alguien a quien como a nosotros, le encante el agua!.. y quiera un campo extra, para contemplar la lluvia caer, bajo la gotera."

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