"when i wake up in the morning, love...
and the sunlight hurts my eyes..."
la maquinilla de caracoles púrpura ha re-aparecido
tan sólo para ser mi alarma en aquellos tiempos cuando fuimos quienes fuimos.
suele suceder y nadie se salva de esa.
incluida y con creces, yop.
entonces no voy a pretender que mi cabizbajez se deba a que
me encantan los detalles en las banquetas...
igual no pretenderé que mis carcajadas sean por que algún
polvillo mágico hizo efecto tardío en mis labios.
it's a lovely day!♪ y me convenzo .. cada día.. de ello..
aunque mínimas palabras de alguien quien tiene el poder
de enmarañar nudos franceses en la garganta,
me invadan de vez en cuando;
suele suceder...
la pregunta es: hay que entender cuándo dejar de ceder?
personalmente, voto por aquello que haga de la garganta
estallar en carcajadas,
en vez de enredarla.
voto por música, por sol, por cabellos despeinados en los
ventosos y amarillos días de verano;
voto por ruido y miradas furtivas
y por ser feliz partiendo de momentos
cotidianos
y aparentemente sin trasfondo alguno.
por algo siempre he dicho que la felicidad nace de apreciar
esos detallillos que cada día parecen nada;
pero que sumados, a fin de cuentas,
le dan color a la existencia.
"then somethin' without warnin' love,bears heavy on my mind... "

Excelente rola de Bill Withers que incluso podría conjugarse con Serrat y aquellas pequeñas cosas (bueno no sé, ya estoy desvariando mucho con mis ocurrencias alocadas de ponerle música a todo! pero la antepenúltima línea la relacioné inevitablemente)
ResponderEliminarBueno para no extenderme -y no aburrir- mando mi saludo habitual, un abrazo y porque no? una sonrisa.
Escribes genial, me gusta! Te felicito, eres única!
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