martes, 9 de febrero de 2010

extinción.

no podré tomar alguna otravez otro cigarro para que me conforte en noches de estrés... lo extrañaré, no saben cuánto. un vicio extinto.
y aunque me diga que me ama ya no es lo mismo, por más que queramos hacerlo real... soy grande ya! y créanme, que detrás de una coraza de inmadurez se esconde un ápice de experiencia que me hacer hacer lo que hago y no... al fin y al cabo, si me preguntan en este momento si cambiaría tal decisión, mi respuesta es "no". un amor extinto.
hace unos días -más de una semana- estuvo a punto de acontecer la extinción de mis palabras. lo pienso ahora y me cuesta creerlo, y aunque no sé aún cómo o qué escribir sobre ello... no es algo que me quite el sueño. sí me pregunto qué sería del mundo de algunos si se apagara mi voz, si ya no vieran mi sonrisa, si en cuestión de segundos mi existencia pasara a ser un fósil en los recuerdos de muchos...?
en fin.. pensé en escribir sobre todo lo que me pasaba por la cabeza esas interminables noches de hospital; esas cuando el insomnio hizo estragos y la longevidad de las horas parecía sin final.
pero no. quiero, preferiblemente, olvidar; y no por que me cause dolor el recuerdo, sino por que no vale la pena recordar. unas cicatrices en el abdomen y en el pecho serán el botón de encendido para cuando tenga que pensar que algún sábado cualquiera, haciendo una actividad cualquiera, un tipo cuyo rostro no recuerdo, quiso extinguir mis palabras.
no estoy extinta, aunque sí desaparecí unos días... heme aquí de nuevo, buscando miles de nuevas razones sobre las cuales simplemente.... "filosofar"...

forget about the future...

No hay comentarios:

Publicar un comentario